El Cáñamo no es distinto al cacao, el aloe vera o el amaranto, en otras palabras, no es más que una planta maravillosa, cuyo consumo aporta enormes beneficios para la salud de las personas y que cultivada bajo estándares orgánicos, libre de pesticidas, con un sustrato equilibrado puede ser consumida, generando enormes beneficios para las personas.

El cáñamo ha sido un alimento y fuente de fibra vegetal para el hombre desde al menos 5.000 años. De sus semillas se hace aceite y proteína. De su tronco, tallos y hojas se obtiene fibra. Y ahora, del proceso de extracción de sus principios activos, se obtiene un extracto rico en cannabinoides, terpenos y flavonoides que aportan un equilibrio natural al organismo de las personas que lo consumen, sea agregado a un aceite sub lingual, sea agregado a alimentos o sea en forma de cremas de uso tópico.

El cáñamo no es solo CBD, sino que el conjunto de sus componentes tiene un valor para las personas que lo consumen.


Múltiples estudios clínicos han atestiguado que los componentes activos del cáñamo otorgan un equilibrio a las funciones corporales que genera una multiplicidad de beneficios para quienes lo consumen, tales como el alivio del dolor, de las inflamaciones y del insomnio.

No sabemos cuantos estudios clínicos se han hecho para atestiguar y comprobar que la aloe vera, por ejemplo, genera un beneficio a las personas porque tiene un efecto anti inflamatorio.